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Chieh:
la restricción
Arriba
K'an, lo abismal, el agua
Debajo
Tui, lo sereno, el lago
Solución
general: La idea dominante
es la poner límites, restricciones, a nuestros actos. Por otro
lado no debemos gastar demasiado dinero, ser demasiado tolerantes
o permisivos con los demás o con nosotros mismos, o dejarnos
llevar por cualquier tipo de exceso.
Se trata de mantenerse en el punto medio entre las actitudes peligrosas.
Todos los excesos son malos, sean en la dirección que sean.
Se trata de ir modelando nuestra actitud, nuestro carácter,
nuestro comportamiento, mediante unos limites que nos vayamos imponiendo
nosotros mismos. Poro estos limites no deben ser nunca muy estrictos.
Mutaciones
(se leen de abajo arriba)
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Mutación
de la
línea 1:
Hemos de saber
cuales son los limites que no debemos traspasar y no traspasarlos.
De esta manera obtendremos la fuerza necesaria para obrar enérgicamente
cuando llega el momento adecuado.
Mutación de la línea 2:
Cuando un lago
está lleno, su agua busca una salida. Del mismo modo,
el momento de actuar llega cuando interiormente estamos llenos
de energía y de la sabiduría necesaria para ello.
Mutación de la línea 3:
Cuando uno rompe
con sus propios límites, la consecuencia será
la desgracia y cuando esta llegue, no tendrá ningún
derecho a culpar de ella a los demás, se la ha buscado
uno mismo.
Mutación de la línea 4:
Cuando tenemos
que forzarnos mucho para ponernos límites, estamos gastando
una enorme cantidad de energía, al quedar agotados, no
podemos realizar aquello que queremos y por lo tanto fracasamos.
Mutación de la línea 5:
Si imponemos
a los demás unas restricciones que no nos importan a
nosotros mismos, los demás se rebelaran contra nosotros,
y con toda la razón.
Mutación de la línea 6:
Cuanto más
insistamos en mantener una postura excesivamente severa, mayores
serán los males que causaremos, y a la larga no podremos
evitar la protesta o la resistencia.
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