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Lü:
el andariego
Arriba
Li, lo adherente, el fuego
Debajo
Ken, el aquietamiento, la montaña
Solución
general: El fuego
en la montaña se alimenta de hierba seca y por lo tanto la
consume pronto y se va. Este imagen nos sirve para simbolizar a un
viajero en tierra extraña. Así, si hemos obtenido este
signo, nuestra situación es la de un viajero en tierra extraña.
El fuego es la claridad, la sabiduría. Como el fuego esta en
el exterior debemos tener muy clara cual es la realidad de nuestro
mundo externo.
En la montaña, el fuego arde sobre la hierba y por ello es
algo que, aunque ilumina, es fugaz. Teniendo en cuenta esta imagen,
los pleitos o los castigos han de ser fenómenos fugaces. El
fuego no se para y busca nuevo alimento, si queremos que el fuego
de los conflictos, de los odios, se apague, hemos de evitar que se
extienda. Por eso, debemos ser cautos con los castigos y los pleitos,
y procurar que duren poco, pues de lo contrario se extenderían.
Mutaciones
(se leen de abajo arriba)
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Mutación
de la
línea 1:
No debemos comprometer
nuestra dignidad interior ocupándonos de cosas sencillas,
pues al ser baja e indefensa nuestra posición frente
al exterior, mas firma debe ser nuestra dignidad interior.
Mutación de la línea 2:
Si somos sinceramente
modestos y reservados siempre encontraremos un lugar en el que
seremos bien acogidos, y así podremos obtener ciertos
éxitos.
Mutación de la línea 3:
Si somos arrogantes,
agresivos e impertinentes, nos meteremos en disputas y saldremos
malparados, perdiendo lo que tenemos, a la vez que seremos abandonados
por aquellos que nos ayudaban.
Mutación de la línea 4:
Debemos permanecer
reservados y cautelosos, pues aunque hayamos encontrado un refugio,
ciertos éxitos o ayudas, seguimos estando en tierra extraña.
Mutación de la línea 5:
Si queremos encontrar
la confianza de alguien que ocupa una situación superior
a la nuestra, primero debemos ganarnos la confianza de quienes
nos rodean.
Mutación de la línea 6:
Quien construye
con ligereza y falta de cuidado siempre está expuesto
a la desgracia. De igual manera, quien olvidando que no tiene
las cosas a su favor, se entrega a las bromas y a las risas,
acabará llorando.
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