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Hsieh:
la liberación
Arriba
Chen, lo suscitativo, el trueno
Debajo
K'an, lo abismal, el agua
Solución
general: El trueno
y el agua son signo de tormenta. Cuando la tormenta descarga viene
la liberación de las tensiones y comienza un tiempo de superación
de las dificultades.
Cuando las dificultades se resuelven, no es siempre debido a nuestra
actitud, sino que llega a nosotros un tiempo favorable, por eso, no
es cuestión de exagerar nuestros éxitos, nuestros triunfos.
La humildad, la modestia, es sobre todo necesaria en las buenas épocas,
pues de lo contrario la arrogancia dominará nuestro interior
y aunque obtengamos éxitos exteriores habremos retrocedido
en nuestro crecimiento interior.
Mutaciones
(se leen de abajo arriba)
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Mutación
de la
línea 1:
Cuando las dificultades
han pasado es cuestión de reposar para reponerse de las
agitaciones y sinsabores. Es cuestión de mantenerse sereno
y quieto.
Mutación de la línea 2:
Se debe descubrir
a los causantes de los problemas y acabar con sus intrigas,
para que así la liberación pueda producirse. Pero
la lucha contra estos intrigantes astutos y aduladores ha de
ser llevada mediante moderación, sin extremismos, rectamente.
Mutación de la línea 3:
Quien pasando
de un estado de necesidad a uno de prosperidad presume de sus
riquezas, atraerá a los ladrones. Por otro lado, cuando
obtenemos una posición más elevada, debemos demostrar
que somos dignos de ella.
Mutación de la línea 4:
Se debe tener
mucho cuidado con gentes sencillas que estén cerca de
nosotros. El peligro estriba en el hecho de que consigan hacerse
indispensables para nosotros.
Mutación de la línea 5:
Liberarse de
las compañías que no nos convienen, liberarse
de gentes egoístas y astutas, requiere una firme decisión
interior.
Mutación de la línea 6:
Se debe eliminar
drásticamente a aquellos que ocupan posiciones elevada
sin tener méritos para ello, pues solo así será
posible la liberación.
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