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Cuando nacemos,
en el momento justo de nacer, al marcar la primera respiración;
un reloj cósmico se pone en funcionamiento, a este
reloj se le llamará vida, con todas sus vicisitudes,
y ninguna será igual, cada humano vivirá la
suya, pero en conjunto todos viviremos una en general. En
el momento de nacer, es como si fotografiásemos las
posiciones de los astros en el cielo y tuviéramos
esta fotografía por bandera, allí está
grabado nuestros errores pasados, nuestra nueva misión,
todo lo que nos podemos encontrar, lo que podemos hacer,
y lo que no deberíamos hacer, el triunfo y el fracaso,
el amor y el dolor y por fin la muerte. Pero Dios conocedor
de nuestras debilidades, nos da un libre albedrío,
para que podamos hacer a nuestro antojo, lo que en aquel
momento queramos, dependiendo de tal o cual elección
tomemos, así será nuestro sendero, aunque
también el rectificar está contado.
También
existe una astrológia que nos ayuda a predecir grandes
acontecimientos mundiales, tales como: guerras, inundaciones,
eclipses, epidemias...
En la práctica nuestra habilidad de predecir está
limitada por nuestro incompleto conocimiento de cómo funciona
el mundo y el universo y de qué mecanismos estimulan
la acción y las reacciones humanas.
Los astrólogos
serios siempre han aceptado estas limitaciones. Predican
tendencias más que acontecimientos, trabajando sobre
amplios espacios de tiempo más que ofreciendo fechas
específicas. Aunque luego a nivel personal, algunos
astrólogos, debido a su comprensión más
amplia de dicho estudio, se reducen bastante estas limitaciones,
ya que no es una ciencia estática, sino que avanza
a medida que se profundiza en ella y de este modo las limitaciones
son muchas menos, y las predicciones más aceptadas,
menos amplias sus fechas.
Por desgracia hay casi tantas formas deshonrosas de predicción
como adivinos deshonrosos. Algunos han utilizado el nombre
de la astrología para describir su trabajo. Y todo
esto ha perjudicado y perjudica a los estudios realizados
por los astrólogos serios.
Aquí intentamos mostrar una Astrología seria, en la que podamos confiar.
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